Relacionado con el post anterior, tenemos el tema de los Probióticos.
Los probióticos son los microorganismos que son beneficiosos para el intestino u otra parte del cuerpo en la que la "flora" ha sufrido un cambio o desequilibrio.
Lo típico que conocemos son los probióticos que mandan para las diarreas que producen los antibióticos, pero también se ha dicho de hace mucho tiempo de echarse yogurt natural en caso de vaginosis o candidiasis vaginal.
En los anuncios vemos los productos que tienen Fermentos Lácticos (L. caseii inmunitas), las vecinas comentando el kéfir que tienen y que le crece muy rápido o las "nuevas bebidas" como la Kombucha o el Kéfir de agua.
Todo estos productos tienen una cosa en común: las bacterias probióticas. Es muy probable que las especies e incluso las cepas que contengan sean distintas, pero en su mayoría contendrán Lactobacillus o Bifidobacterium, bacterias, que por lo general son beneficiosas. Sus funciones son la de repoblar el intestino, proteger las membrana intestinal o evitar el sobrecrecimiento de patógenos o patógenos oportunistas (estas bacterias son como los hijos: no son malos bajo control, pero cuando se dejan solos o aumentan en número, aprovechan para hacer algo malo 😉).
El uso indiscriminado de los Probióticos tampoco es bueno, ya que como os dije, se trata de buscar un equilibrio de bacterias en el intestino. No cualquier bacteria es el adecuado y también las personas que están inmunodeprimidas o en estado críticos deben de tener cuidado ya que pueden terminar con una reacción contraria al esperado. Os dejo un enlace a un problema que pasó en enero de este año:
Pero no os asustéis, ya que estando inmunológicamente sanos (al menos no inmunodeprimidos), con moderación y una supervisión facultativa en caso de querer tomar algún producto probiótico comercial, todo debe de ir relativamente bien. Hay que tomar una cantidad y una variedad según tengamos ya presentes en el intestino, pero que sepáis que es un proceso que requiere constancia y paciencia. Para que os hagáis una idea, el tiempo de alcanzar el equilibrio de la microbiota intestinal con probióticos es en torno a los 3 meses como mínimo.
Seguiremos hablando de más del tema.
Salu2 a to2.
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